Que Es La Santa Cena Y Como Influye En Nuestra Vida Espiritual.

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La revelación más importante que ha cambiado la vida de miles de personas, que te lleva a entender el Reino de Dios en la forma mas poderosa que jamás imaginas; llevándolos a un nivel de experiencias con Cristo, para entrar a las dimensiones espirituales de la santa cena, este no es un tratado religioso, sino una revelación gloriosa de la vida contenida en el cuerpo y en la sangre de Jesús.

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¿Que es la santa cena según la Biblia?

Jesús vino a este mundo para darnos la más maravillosa de las herencias. Su vida misma en nosotros. Él quería que de la misma forma en que Él fue enviado por el Padre, nosotros también lo fuéramos, que aún mayores prodigios y milagros fueran hechos por su Iglesia, que los que Él hizo, cuando estuvo en la tierra. Quería que todo el poder y la realidad sobrenatural de su reino se manifestara en nosotros.

El dio su vida por esto, y entrenó a sus discípulos en la forma en que podían apropiarse en la plenitud de todo lo que Él había conquistado para nosotros. Sus discípulos lo entendieron, y no solo lo vivieron, sino que lo enseñaron de tal forma que toda la iglesia del primer siglo se movía en esta realidad.

Dios impactaba a la tierra en una manera jamás vista, su amor y poder llenaban a cada cristiano. Jesús era visible a través de los creyentes, y el libro de los hechos se escribía en medio de las más asombrosas manifestaciones del Espíritu de Dios.

Hoy leemos de esa maravillosa iglesia, y anhelamos tener lo que ellos tenían, pero todavía lo seguimos viendo lejos, sin comprender dónde están esas llaves que conducían a tanto poder, a tanta unidad, a la verdadera herencia.

La clave está escondida en el legado más grande que Él nos dejó: el misterio de la santa cena, o la comunión como también se le conoce. El partimiento del pan era para ellos, mucho más, que un ritual; porque todo lo que necesitamos está contenido en ese sencillo acto, si lo llegamos a comprender como tiene que ser entendido.

El Partimiento del pan

Llegó el momento donde Jesús habló las palabras quizás más importantes concernientes a su legado en la tierra. Estas palabras sacudieron a todos sus seguidores, y provocaron la ira más absoluta entre los religiosos de su tiempo. Estaba diciendo algo que estremeció el infierno, y marcaría la división entre quienes realmente le habían sido entregados por el Padre, y quienes tan solo lo seguían por curiosidad o por conveniencia.

(Juan 6:51-54)

“Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne? Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final”.

Aquí Jesús está hablando de un asunto de vida o muerte; Cristo arriesga por estas palabras el perder a todos sus discípulos, y encender en ira a los fariseos.

Jesús estaba entregándonos la llave para la posesión total de nuestra herencia, y por lo tanto, lo que satanás ha querido robarnos con más vehemencia a través de las eras.

Jesús nos entrego la llave para la posesión del Reino de Dios

¿Que es la vida eterna en sí?

Jesús es el Hijo de Dios manifestado en carne. En Él, se cumple el misterio insondable de que el Creador de todo el universo se una a la naturaleza humana. En Jesús, los cielos y la tierra están unidos en un mismo cuerpo. (Efesios 1:9-10)”Dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo de reunir todas las cosas en Cristo en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en la tierra”. 

La venida de Cristo marca el cumplimiento de los tiempos y la unión de todas las cosas, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Cuando Jesús fue engendrado, la naturaleza del Padre se fundió con la de la mujer. Luego en este caso, el Padre mismo puso su vida en forma de sangre en el vientre de María. El Padre usó el medio de su sangre para unir la naturaleza humana y la divina; es por medio de esta sangre dada por el Padre, que la Sangre de Jesús se forma. La eternidad, penetró el tiempo, y habitó por primera vez en un cuerpo en la concepción de Jesús. Y esto es precisamente la vida eterna.

Este termino no solo significa vida que no muere, sino que tiene que ver con la naturaleza misma de Dios, penetrando nuestra humanidad, para hacer de nosotros, seres unidos a Él.

El hijo de Dios se hizo carne; y habitó entre nosotros y se sigue haciendo continuamente carne a través de su cuerpo, que es la iglesia. Ahora ¿Cómo sucedió este gran milagro que empezó durante la anunciación?

(Lucas 1:35)

“Respondiendo el ángel, le dijo: el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo ser que nacerá de ti, será llamado Hijo de Dios”.  

Para que las dos naturalezas de Jesús se unieran, entrando en acción El Espíritu Santo, como vehículo, El Padre aportando su sangre, y la carne en el óvulo de María. De esta manera, la vida eterna que es Dios mismo; se hizo primero sangre y luego carne. Esto nos da luz de lo que Jesús esta tratando de decirles a sus discípulos. Que no solo es necesario tener fe, en Él que trae su Espíritu y presencia; sino que también es necesario comer de su carne y beber de su sangre para que la vida eterna entre en nosotros; y su Espíritu se haga uno con el nuestro. Así como el cuerpo necesita comida para estar vivo; el espíritu del hombre necesita ser nutrido para que pueda resucitar.

¿Que significa la santa cena?

Jesús nos quiere decir con sus palabras, que el espíritu del hombre necesita comer para vivir y hacer una analogía con el caminar sobrenatural del pueblo de Dios en el desierto. (Juan 6:32)“De cierto, de cierto os digo: Moisés no os dio el pan del cielo, pero mi Padre os da el verdadero pan del cielo, porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo”. 

Note que en este versículo de la biblia, Jesús habla del pan que descendió del cielo; para que el Padre pueda dar vida, es necesario presentar a Jesús en forma de alimento, esto es pan. Toda vida creada por Dios necesita no solo nacer, sino alimentarse, de otra manera se debilitará y morirá. Lo que es verdad para lo terrenal, es verdad para lo espiritual.

Jesús no hablaba al azar, sus palabras eran cuidadosamente escogidas porque llevaba en ellas el Espíritu del Padre. Él dijo: “porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”. (Juan 6:55)

Aquí Jesús esta introduciendo algo muy poderoso, y escoge métodos muy cotidianos: comer y beber; no esta hablando de un ritual, ni de un memorial, ni esta usando palabras religiosas, si no que esta hablando de algo tan sencillo como lo es nuestro sustento diario

Jesús habla del pan que descendió del cielo para que el Padre pueda dar vida

Nuestro espíritu, para poder vivir y fortalecerse, necesita comer todos los días, igual que nuestro cuerpo. El estaba estableciendo algo que sería una forma de vida, algo que se debía hacer a diario. Jesús quería hacerse presente en nuestro espíritu todos los días.

Comer o beber la santa cena, no es un ritual mensual o anual; si Él quería darnos esto; hubiera usado términos que simbolizaran una ocasión especial. Comer o beber no son celebraciones anuales o mensuales; sino es algo que debemos hacer a diario; tomarlo como algo vital y cotidiano.

La iglesia primitiva entendió esto (Hechos 2:46)”Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”.  Cristo había infundido en sus apóstoles la importancia de participar de su carne y de su sangre para poder mantener la vida eterna en ellos. No solamente mantendría la presencia de Dios continuamente en sus espíritus, sino que sería el requisito indispensable para hacer las obras de Dios.

La comida y la bebida espiritual (Juan 6:53) “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre no tenéis vida en vosotros”. Cuando el Señor nos habla de comer o de beber algo espiritual, tiene que ver con apropiarnos de eso. Quiere decir hacerlo parte de nuestra vida y de nuestro ser. Dejar que impregne nuestro espíritu, nuestra alma y nuestro cuerpo.

En la Palabra, tenemos varios ejemplos, en lo que Dios da de beber o de comer en forma espiritual, algunos de sus siervos, y aún a su propio hijo. A través de estas experiencias, nos podemos dar cuenta del efecto que esto tuvo en sus vidas. Uno de estos hombres fue el profeta Elías, quien fue fortalecido por comida impregnada del cielo, mientras escapaba de la reina Jezabel para salvar su vida.

(Reyes 19: 5)”Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: levántate y come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta (pan) cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó pues y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios”.

 El ángel de Jehová no es otro sino Jesús antes de Su venida en carne. Aquí, El le da una comida que afecta de tal manera todo su ser que lo lleva en un caminar sobrenatural hasta el monte de Dios. Algo poderosísimo sufrió el cuerpo de Elías al comer esa comida. La torta era pan natural, lo mismo que el pan de la Santa Cena, pero por cuanto es dado por el Ángel de Jehová, el espíritu de Elías es lleno del poder sobrenatural de Dios. Elías no solo hace una proeza física caminando sin descanso hasta Horeb por cuarenta días, sino que la comida lo conduce hasta un encuentro único con el Padre.

Note que la decisión de ir al Santo Monte de Dios, no proviene de la mente o del corazón temeroso de Elías, sino que es inspirado por el Ángel, el cual lo sustenta por medio de ese pan del cielo. Hay encuentros divinos que nos están esperando. Revelaciones reservadas por el Padre, que solo vendrán a través de ese divino alimento que solo Jesús nos puede dar. Cuando Elías emprendió el camino, no sabía hacia donde se dirigía, pero en ese pan estaba contenida la dirección de sus pasos. El camino que lo llevaría a encontrarse con Dios a cara descubierta. Ahí le sería revelado su legado ministerial y la obra invisible del Altísimo, en siete mil escogidos que llevarían a cabo los planes de Jehová el Señor. Comer de su carne es mucho más que alimentarse, es entrar en dimensiones con Dios, que transforman todo nuestro ser y nuestro entendimiento

¿Que Efecto tiene la santa cena?

Comer y beber este alimento, va a tener un efecto tanto en el mundo espiritual, como en el natural. Esto tiene que ver con apropiarnos de algo que proviene de Dios, y hacerlo carne en nosotros mismos. Cuando al Apóstol Juan le es dado a comer un librito en su arrebatamiento a los cielos descrito en el Apocalipsis, Dios está implicando con esto, que se apropie de toda la verdad contenida en esas revelaciones. Que las haga suyas, hasta que sean una parte integral de su ser.  (Apocalipsis 10: 8-11)”La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra. Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí y fue dulce en mi boca como la miel; pero cuando lo hube comido amargó mi vientre. Y el me dijo: es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes”.

Este librito fue un alimento que contenía toda la Palabra revelada para los tiempos del fin. Toda Palabra que sale de la boca de Dios es alimento. Por eso Jesús dijo: (Lucas 4:4)”No solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

La palabra que estaba recibiendo Juan, era dulce porque provenía del cielo, pero le amarga el vientre porque contenía los juicios y la ira de Dios. Juan tenía que hacer suyo el dolor y la indignación del Padre, para poder profetizar con autoridad y veracidad. Otra bebida espiritual la encontramos, cuando Jesús tiene que tomar la copa de la justicia de Dios, con toda Su ira contra el pecado de la humanidad. (Juan 18:11)“Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado ¿No la he de beber?”.

El efecto de esta copa que Él habría de beber espiritualmente, afectaría todo Su Ser. En Su alma y cuerpo llevaría el pecado, la inmundicia, la iniquidad y todas las abominaciones de los hombres. Y en Su Espíritu, el dolor inconmensurable con que estos habían traspasado el corazón del Padre. En una maravillosa descripción de este momento.

Gene Edwards escribe: “La copa escupió su vil veneno hasta que todo su contenido impregnó los vientos de la tierra. Yo observaba, como todos los pecados de los hijos de Abraham se escurrieron dentro de ella. Miré los siglos de rebelión, idolatría, incesto, asesinato, mentiras y engaños, abriéndose camino para entrar en la copa. Todos los pecados de la raza hebraica se hacían uno con ella.” (El Día en que Fui Crucificado-The Day 1 Was  Crucified)

En esta copa, Jesús traería el cielo a la tierra, el sacrificio con el que Él fue inmolado antes de la fundación del mundo. Lo que había sucedido en los cielos, ahora se materializaría en el sufrimiento de Cristo.

Cuando se bebe del cielo, los diseños de Dios impregnan la tierra, y en este caso, el designio del Padre era su propia muerte en la cruz. Lo que quiero remarcar con todo esto es que la bebida y la comida espiritual necesariamente afecta todo el ser. No es un símbolo muerto, sino un vinculo que une los cielos y la tierra. En el cielo, hay diferentes tipos de bebida y de comida, y cada una de estas sirve para darnos una parte de Dios. Para abrirnos camino a maravillosas revelaciones y vivencias en Cristo Jesús.

¿Como se toma la santa cena?

1. ¿Cómo la Tomaba la Iglesia Primitiva?
La Santa Cena para la iglesia primitiva era parte de la comida que comían todos los días. No era una ceremonia religiosa, ni necesitaba venir un sacerdote a las casas para impartirla. Ellos perseverando unánimes cada día en el templo, partían el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez. Así como lo dice en Hechos 2:46

Podemos ver que era parte de su comida cotidiana, ya que el Apóstol Pablo menciona algunos desórdenes que se dieron en la Iglesia de Corinto. (Corintios 11:20-21)”Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. Porque al comer cada uno se adelanta a tomar su propia cena: y uno tiene hambre y otro se embriaga”. (Corintios 11:33-34)”Así que hermanos míos cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros. Si alguno tiene hambre coma en su casa, para que no os reunáis para juicio”. 

No hay en la Biblia un solo ritual con respecto a este, ni tampoco un orden sacerdotal para llevarlo a cabo. Es el privilegio de cada creyente, y la herencia más grande que Dios nos dio. No es un ritual, es vida, y lo que es vida no se planea; se vive y se disfruta de los gloriosos momentos que nos ofrece.

Jesús dijo: porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida

El mayor deseo del Padre Celestial es que usted pueda recibir lo que Él nos ha legado, en esta maravillosa Cena, la cual es verdadera comida y verdadera bebida. Miles de vidas han sido transformadas, al entrar a poseer su verdadera herencia celestial.

(Juan 6: 56-57)”El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, así mismo el que me come, él también vivirá por mí”. 

Seguidora de Jesús… Me encanta compartir todo lo que identifica a Dios como creador de los Cielos y la Tierra; y sobre todo lo que realmente edifique a las personas. Agradecida con él por permitirme hacer lo que me gusta escribir para Ustedes… “Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa. Romanos 1:20”

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