La Parábola De Los Talentos – Un Llamado a La Diligencia Del Creyente De Hoy

444

La Parábola de los talentos, es quizás una de las enseñanzas de Jesús que más muestra la severidad y carácter de Dios, como quien ha de recibir de alguna forma retribución por todo cuanto ha dado. A menudo tendemos a pensar que Dios por ser “Todopoderoso”, “Eterno” y limitado solamente por su propia integridad y fidelidad a su palabra, es un Dios que no necesita nada. Sin embargo esta enseñanza de Jesús pone de relieve el carácter diligente y productivo que el todopoderoso desea que sus hijos tengan.

 Jesús con gran frecuencia enseñó a través de parábolas acerca del reino de Dios. Cuando sus discípulos le preguntaron el motivo el fue claro en explicarlo (Mateo 13:10-13). “Al que tiene revelación le será dado, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo poco que tiene le será quitado. Con esta sentencia Jesús dejaba algo claro; no todos sus seguidores eran iguales por tanto no los trataría igual.

No todos valoraban realmente sus palabras. Por tanto ya que habían diferencias entre sus niveles de atención, interés y compromiso; él también hacía discriminación entre ellos por medio de la  naturaleza misma de sus enseñanzas.

¿Que es una Parábola?

La parábola es una forma literaria que consiste en contar un relato figurado del cual, por analogía o semejanza, se deriva una enseñanza relativa a un tema que no se encuentra explícito en el mismo. Es en esencia, un relato símbolo o una comparación basada en una observación genuina de la realidad.

La parábola de los talentos es pues un relato que explora profundamente la razón de la evidente parcialidad que tenía Jesús hacia sus seguidores; que no en pocas ocasiones seguramente pudo resultar incómoda para muchos.

Leamos la Parábola de los Talentos.

El reino de los cielos es como un hombre que, yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. El que recibió cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que recibió dos, ganó también otros dos. Pero el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo regresó el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y trajo otros cinco talentos, diciendo: “Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.” Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” 

Se acercó también el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.” Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”

Las palabras de un siervo negligente…

Pero acercándose también el que había recibido un talento, dijo: “Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.” Respondiendo su señor, le dijo: “Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí.  Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros y, al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 

Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos, porque al que tiene, le será dado y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.”

Mateo 25:14-30 Versión RVR 1995

Profundizando en la parábola.

¿Que era realmente lo que para el Señor estaba en juego en aquel momento? ¿Cuanto en dinero representaba un talento?

Un talento una medida de peso que equivalía a cerca de 60 minas, 3000 siclos o 34 Kg de plata u oro... Un trabajador promedio ganaba 2 obolos por el trabajo de 1 día. Un talento en el caso de ser de plata representaba 36000 obolos, lo que es igual a 18000 días de trabajo… Unos 50 años laborando aproximadamente, todo esto lo confió aquel hombre en una sola entrega!… “1 Talento” 34 Kg de plata, toda una fortuna en sus manos, con la cual el siervo inútil no hizo nada.

Si lo vemos desde esta perspectiva; puede que seamos un poco más conscientes del porqué de la acertada decisión del amo de quitarle el talento a aquel siervo que lo había escondido. había desperdiciado la oportunidad por completo de hacer algo con todo aquel esfuerzo representado en el talento.

Otro punto interesante a resaltar. Es que, según el versículo 5 aquel hombre dio a sus siervos una cantidad conforme a su capacidad, y al juzgar por los resultados, no se equivocó… Todos estaban en condición de generar ingresos con lo que se les había entregado; no se les dio ni más ni menos de lo que eran capaces de administrar. Ahora aquel hombre se iba lejos, su deber era hacer algo para que los bienes no se devaluarán en sus manos…

El conocimiento que condena…

El último punto que analizaremos es el hecho de que el siervo sabía lo que debía esperar de su señor. Lo muestra el versículo 24 donde dice, “te conocía que eres hombre severo”… “siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste”. Este siervo realmente sabía a qué atenerse si el empleo de su talento no producía ganancias; pero lejos de que ese conocimiento le impulsará a producir o a invertir con aquel dinero “tuvo miedo”.

Bien dice la escritura:

El temor del hombre le pone trampas; el que confía en Jehová está a salvo.

Proverbios 29:25

Ahora bien, esta parábola tiene primeramente una aplicación futura. Dios como señor nos ha dado de sus bienes, representados en su salvación y en el conocimiento de su gracia, en dones habilidades y talentos… es necesario recordar que esta parábola comienza con la expresión “Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos (…)” ese punto de comparación nos vincula con el reino de los cielos, y nos lleva a preguntarnos ¿Seremos nosotros buenos siervos?

Aprendiendo a valorar tu talento

En aquel entonces el talento, era una determinada cantidad de dinero en plata. Pero hoy en día, es necesario analizar y recapacitar que nos ha dado Dios para administrarlo y cuidarlo, de modo que cuando él nos pida cuentas no seamos hallados “negligentes” o inútiles. por más que creas que no tienes nada, quizás no estas viendo con detenimiento dentro de ti… Dios te ha dado algo, habilidades, dones y talentos, un “algo” que puede bendecir a otros. Eso es parte de lo que enseña la parábola de los talentos.

Lee También: El Creyente Genuino: Un Agente Del Cielo En La Tierra

Esta parábola tiene también una aplicación en el presente. “A quien tiene y hace algo bueno con lo que tiene, Dios le añadirá y tendrá más. (para ser más productivo y eficiente) Pero a quien no produce con lo que tiene aun lo poco que tiene le será quitado. La enseñanza principal de esta parábola es que depende de ti; que en el futuro aumenten las bendiciones de Dios sobre tu vida o disminuyan. Depende de lo que hagas con aquello que Dios te ha confiado.

Para cada obstáculo en tu vida Dios tiene una salida y el perfecto amor de Dios hecha fuera el temor (1 Juan 4:18) Se fructífero, no temas, no te escondas, ni te rindas… pon a producir todo lo bueno que Dios ha puesto en tí.

Hoy mas que nunca tienen rotunda vigencia aquellas palabras que Juan escribiera en su primera carta.

 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

1 Juan 4:18

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here