20 Características De Un Buen Cristiano

Las características de un buen cristiano que se ven reflejadas en cada paso que dan en la vida las personas, que son dirigidas por el Espíritu Santo para cumplir el plan de Dios en la tierra.

Todas estas características se enseñan en la Sagradas Escrituras, y que no están relacionadas con asistir a la iglesia o cumplir reglas que imponen algún líder religioso, porque estas van más allá de la simplicidad, pues buscan reflejar el amor de Dios en una persona.

Índice

    Ser Cristiano

    Ser Cristiano

    En la Biblia se muestra que la primera vez que se habló del término "cristiano", se encuentra en el libro de los Hechos de los Apóstoles 11: 26, que dice:

    “y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía” (Hechos 11:26).

    Dicho término se empleó cuando se inició la expansión del mensaje de Cristo durante la iglesia primitiva, sin embargo debido a la diversidad de pensamientos, corrientes interpretaciones y el mal ejemplo de las personas que usaban la palabra a su conveniencia, el ser cristiano ha perdido su verdadero esencia y significado.

    Cuando se habla de ser cristiano eso significa en ser imitadores de Jesús, ya que cuando la persona acepta en su vida al Señor, Dios se convierte en su dueño y el dueño de todo lo que tiene, y es por ello que toda su vida será cambiada, y transformada por completo, reflejando el fruto del Espíritu de Dios.

    “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”. (Gálatas 5:22-23)

    Características de un buen Cristiano

    Cuando una persona entrega su vida Cristo se arrepiente de los pecados y empieza a cambiar su vida pecaminosa a una vida de santidad dirigida por Dios

    “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos d toda maldad” (1ra. Juan 1:9)

    Ese se convierte en el primer paso para convertirse en un hijo de Dios y poder ser considerado como un cristiano, en ese sentido las Sagradas Escrituras señala lo que es ser un verdadero cristiano, y es imitar la conducta de Jesús y seguir cada una de sus enseñanzas como lo dice la Biblia:

    • “El que dice que permanece en Él, debe andar como anduvo” (1ra. Juan 2:6)
    • “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” (Juan 13:15)
    • “Y andas en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a si mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Efesios 5:2)
    • “Todo aquel que permanece en Él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido” (1ra. Juan 3:6)

    Según lo mencionado anteriormente, se pueden determinar estas 20 características que pueden demostrar lo que es ser un buen cristiano, todas basadas en la Sagradas Escrituras:

    1. Un buen cristiano tiene a Dios como su prioridad en la vida, lo considera como lo más importante, ya que es su ayudador en cada paso que de en todos los ámbitos.

    “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” (Mateo 22:37)

    2. Para que una persona sea considerada cristiana tiene la virtud de ser perdonadora, ya que al recibir el perdón de Dios ese amor desciende en su corazón, por lo que desarrollan el perdón como un estilo de vida.

    “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores… Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial” (Mateo 6:12,14)

    3. Un cristiano tiene como guía al Espíritu Santo, quien estará a su lado enseñándole, dirigiéndolo, redarguyendolo ante cada paso que de.

    “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Romanos 8:14)

    4. Una persona que camina con Cristo persevera en la fe, ya que no se aparta del Señor y de forma diaria es llena del Espíritu Santo, quien le fortalece en los momentos difíciles para que prosiga hasta la meta del supremo llamamiento dado por Dios.

    “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros una incorruptible” (1ra. Corintios 9:24-25)

    5. Una persona cristiana tiene tiempo para buscar de Dios, es decir todos los días está en comunión con el Señor.

    “Perseverad en la oración, velando en ella en acción de gracias” (Colosenses 4:2)

    “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mateo 26:41)

    6. Un creyente en Cristo busca de forma diaria la enseñanza dejada por Dios en las Sagradas Escrituras, es decir estudia cada una de las enseñanzas que encuentra en este libro sagrado.

    “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ella tenéis la vida eterna; y en ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39)

    7. Un buen cristiano entiende que para poder caminar debe ser dirigido por el Espíritu Santo, y de forma diaria luchará para no ser dirigido por la carne, ni por sus emociones, que lo desviarán del propósito divino.

    “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63)

    8. Una persona que comprende el llamado de Dios se arrepiente del pecado, ya que su mente ha sido renovada en Cristo, y de forma diaria busca hacer lo correcto delante de los ojos del Padre Celestial.

    “Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Hechos 3:19)

    9. Un buen cristiano se caracteriza en obedecer cada uno de los mandamientos establecidos por Dios, ya que lo ama de forma genuina.

    “Si me aman guarden mis mandamientos” (Juan 14:15)

    “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en Él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios” (1ra. Juan 3: 9)

     

    10. Un seguidor de Cristo siempre tendrá el fruto del Espíritu desarrollado, pues estará lleno de la presencia de Dios, quien de forma tangible se reflejará en su vida.

    “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5:22-23)

    11. Un cristiano no se avergüenza de Jesús, es por ello que de forma genuina proclama su evangelio en todo lugar donde se encuentre.

    “A cualquiera pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10:32)

    12. Un cristiano busca ayudar a las personas que necesitan, siempre busca la forma de levantar al que esté caído, tanto aquellos hermanos en Cristo, como familiares y aún aquellos que son desconocidos.

    “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivoso, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir; que echen mano de la vida eterna” (1ra. Timoteo 6:18-19)

    13. Un cristiano ve a su enemigo con amor, pues el Señor enseña entre sus mandatos que en el corazón de un cristiano no puede haber rencilla ni odio, ni rencor hacia las personas, es decir que las cosas viejas han pasado y todas son hechas nuevas nacidas en amor.

    • “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mateo 5:44)
    • “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanece en Él” (1ra. Juan 3:15)

    14. Ser dadivoso es otra característica de un buen cristiano, ya que busca ayudar al otro sin esperar nada a cambio.

    “El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado” (Proverbios 11:25)

    15. Las emociones no dominan a un cristiano, ya que él tiene control de su carácter y sus impulsos.

    “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2da. Timoteo 1:7)

    16. Un buen cristiano es gentil y amable, no es una persona apática o negativa ni mucho menos agresiva, tiene una virtud de amabilidad evidente delante de todos que lo rodea.

    “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres” (Filipenses 4:5)

    17. Un buen cristiano tiene un corazón humilde, no tiene orgullo ni soberbia.

    “Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, más al altivo mira de lejos” (Salmos 138:6)

    18. El respeto es una característica de una persona cristiana, practica la cortesía, alejándose del irrespeto y la deshonra en las personas.

    “Pagado a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra” (Romanos 13:7)

    19. Un cristiano está alegre, y aun en medio de las dificultades nada le quita el gozo, pues sabe que Dios lo está guardando de todo, y está bajo control.

    “Estad siempre gozosos” (1ra. Tesalonicenses 5:16)

    20. Un buen cristiano sigue adelante para cumplir el llamamiento de Dios, mirando hacia adelante.

    “prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:14)

    Como se puede ver estas 20 características que tiene una persona que sigue a Cristo, que debe ser tangible en esas buenas obras, en el buen trato, en el amor que de forma directa recibe de Dios, quien es la fuente primaria de todo aquel que es llamado cristiano.

    En este sentido, el apóstol Pablo exhortó a los Romanos con respecto a la práctica de las buenas costumbres, dicha enseñanza debe ser tomada por todos aquellos creyentes para poder madurar, crecer y avanzar bajo la gracia de Dios, para convertirse en un reflejo verdadero de un seguidor de Cristo aquí en la tierra

    “El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.

    En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.

    Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.

    Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

    Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” (Romanos 12: 9-21)

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