4 Verdades Que Debes Conocer Sobre La Frase: Las Palabras Se Las Lleva El Viento. ¡Te Sorprenderás…!!!

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Las palabras se las lleva el viento, frase común dirigida a las personas inconstantes y/u olvidadizas.

El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Santiago 1:8

Por lo que se dice que las personas deben estar conscientes de cada una de las palabras dichas. Porque luego de dicha la palabra no la podemos borrar o recoger, ni eliminar lo que produjo. Y tampoco justificar que se olvidó de lo dicho. Cuando se hace mención de las personas de doble ánimo, se refiere a la inconstancia e incongruencia entre lo dicho y las acciones. Son las personas que un día piensan y opinan algo específico de una situación. Y al cabo de un corto tiempo ya han cambiado su opinión en relación a la misma situación antes mencionada.

Las palabras son el medio más significativo de comunicación y contacto en relaciones interpersonales, información y configuración de sociedades. A través de las palabras podemos conquistar, proponer, persuadir, recrear, cautivan, conmover, excitar, fascinar, agradar, decepcionar, desesperar y más.  Es mucho lo que pueden lograr las palabras. De hecho las palabras generan emociones e inciden en el comportamiento de las personas que las dicen y en quien las percibe.

Por lo que debemos cuidar lo que decimos y ser prudente con lo que generan nuestras palabras al decirlas. Ciertamente Dios nos ha dado libre albedrío para que nosotros tomemos la decisión de hacer y decir lo que deseamos. Pero es una gran mentira que las palabras se las lleva el viento. Ya que las mismas pueden generar una tormenta de emociones tanto positivas o negativas en las personas.

1.- El Poder De Las Palabras

Las palabras tienen el poder de construir y edificar, pero lo delicado es la capacidad que tienen de lo que construyen y lo que forman. Existe el grupo de personas que justifican sus imprudencias, alegando honestidad y esto no tiene nada que ver.  Algunos se atreven a decir cosas y a emitir juicio, alegando “Yo si se lo digo”, porque yo soy sincero. Sin tomar en cuenta lo que puede producir las palabras que deliberadamente sueltan. Es necesario considerar que eso de ser sincero, en muchas ocasiones es empleado solo a conveniencia. Y puede considerarse hasta una trampa en la que muchos caen generando discordia. No siempre se puede decir todo lo que se piensa y mucho menos escribir ciertas cosas.

Las palabras que decimos van dejando huellas, según sean estas pueden ser nocivas, toxicas y hasta letales. En ningún caso a las palabras se las lleva el viento. Ahora bien, no es posible estar permanentemente sin hablar, ni opinar. Porque también se dice mucho la frase quien calla otorga y pierde. Por lo que siempre se escucha que la última palabra es la que vale, es la que gana la querella. Aunque esta no tenga la razón, pero si después de las últimas palabras, no se dice más, se asume que son las definitivas.

2.- Congruencia En Nuestro Hablar Con Nuestras Acciones

La palabra simboliza la acción, la escritura la eternidad, esto invalida la frase que reza que las palabras se las lleva el viento. Cuando las personas hablan se le mira a los ojos, no tan fijamente, para no incomodar al hablante. Considerando y prestando atención a las palabras emitidas por el hablante. Aunque no se exprese de manera clara y sencilla, se debe prestar atención al hablante y poner cuidado a lo que genera el discurso. Para que luego este discurso no sea cambiado o transformado. Ya que toda palabra dicha debe ser sostenida y debemos respetar las palabras que emitimos, dándole consistencia con las acciones.

Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.

Santiago 5:12

Las palabras así como pueden exaltar también pueden deprimir, cuando esta se acciona, aunque se pueda comprobar lo contrario. Las palabras pueden crear sospechas e incluso hasta inseguridad, que luego se hará imposible transformar o borrar. Por lo que la palabra de Dios nos exhorta a la prudencia para edificación.

Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará…

proverbios 24:3

Las personas debemos buscar una mayor y mejor comunión con nuestro Dios y considerar lo que Dios nos ha entregado.

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7

Por lo que debemos mantener las palabras que decimos y considerarlas como con legalidad y consistencia. Que cada palabra dicha sea como documento firmado, dándole soporte con nuestras acciones. Y siendo cabales al momento de hablar y expresarnos, para luego no tener que retractarnos.

3.- Las Palabras Se Las Lleva El Viento

Hay palabras muy poderosas y ya hemos mencionado aquellas que son capaces de generar emociones y sentimientos de incomodidad. Pero también hay las palabras que se quedan grabadas en nuestra mente y en nuestro corazón. Que también son capaces de transformar vidas, son las palabras de aliento, de ánimo o de fortaleza. Son esas palabras que esperamos de la persona correcta en el momento indicado. Esas palabras oportunas que se graban en el corazón, capaces de transformar sentimientos, emociones y vidas. Son palabras que nunca podrán ser llevas por el viento, aunque no sean escritas, sino solo plasmadas en las mentes.

En momentos determinados las palabras pueden cambiar su sentido y lo que generan, según la intención del hablante. Porque hay palabras dichas en circunstancias cotidianas que no generan sino exactamente lo expresado. Como hay otras circunstancias en que las mismas palabras pueden crear dudas y suponer la existencia de entre líneas.

4.- Lo Que También Debes Saber Y Considerar

Es importante que consideremos que las palabras que recibimos dejan una estampa en nosotros, pero también a quien se las decimos. Al igual que hemos mencionado el profundo daño ocasionado por las palabras emitidas, sin prudencia. También debemos observar el daño que generan las palabras que escuchamos. Porque si realmente las palabras que pronunciamos son capaces de generar los más intensos sentimientos. Lo que escuchamos también pueden producir grandes sentimientos y/o resentimientos. De manera que no es cierta la frase de que  las palabras se las lleva el viento.

Algunas de las palabras no pueden ser borradas ni con el tiempo, ni con huracán alguno. Son palabras tan influyentes que nunca serán borradas de la mente, ni del corazón del oyente.

Algunas palabras quedan grabadas junto a un gran registro emocional, la memoria no tiene la capacidad de olvidar lo que ha generado una profunda herida. Estos solo es posible si el hecho sobreasa la capacidad de nuestra mente de asimilación la emoción. Y transforme el recuerdo de lo que genero la palabra una acción, aún más relevante.

Hay determinado grupo de personas que por diferentes razones, para demostrar su nivel de compromiso y el valor de sus palabras, son capaces de adquirir grandes compromisos, desestimando los de menor relevancia. Sin considerar las palabras dadas en distintas situaciones cotidianas. El compromiso adquirido pequeño o grande como tal, la palabra ofrecida, no debe medir la probabilidad del cumplimiento del mismo.

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre…

1 Corintios 15:58

También puedes leer: Explora Y Conoce 6 Herramientas Para Alcanzar El Valor De La Confianza

1 Comentario

  1. Buenos dias y Bendiciones:
    con amor

    hay un error en la ubicacion del versiculo:
    Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará; no esta en Salmos 24:3 Sino en Proverbios
    24:3…
    Bendiciones

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