La Tentación De Jesús: Análisis E Interpretación

La Tentación de Jesús sucede días después que fue bautizado, siendo dirigido por el Espíritu, quien lo lleva en ayuno al desierto donde tendría el primer enfrentamiento frontal con satanás.

Ese primer encuentro entre el Hijo de Dios y satanás es la antesala a lo que sería el ministerio de Jesús en la tierra, ya que satanás quería detener el propósito por el cual se encontraba el Señor, sin embargo fue derrotado de una forma magistral a través de la Palabra viva.

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    La Tentación de Jesús

    Al hablar de la tentación de Jesús se debe comprender que es un evento que da inicio al ministerio de Jesús en la tierra, ya que se dio luego que el Espíritu Santo se manifestó en forma de paloma cuando fue bautizado, y recibió la aprobación de Dios.

    Es evidente que satanás buscaría la forma de detener a Jesús en su plan de salvación en la tierra, por lo que se manifestó mientras Él hacía un ayuno en el desierto y sentía hambre, quizá pensó que podría engañarlo así como lo hizo con Adán y Eva, sin embargo no fue lo que ocurrió.

    La Tentación de Jesús

    “Y Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.

    Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios. Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy: Si tu postrado me adorares, todos serán tuyos.

    Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás. Y le llevó a Jerusalén, y puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;

    Y en las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo” (Lucas 4:1-13)

    Aunque dicha cita bíblica habla, específicamente, de la tentación de Jesús se debe entender que es el primer combate que tiene el Hijo de Dios con satanás, quien buscaba desvialo del propósito por el cual Jesús venía a la tierra, que era traer liberación a todos los hombres y su salvación.

    Asimismo, de una forma eficaz Jesús vence a satanás quedó, quien lo quiso seducir mostrándole el poder que podía darle, algo parecido que hizo cuando sedujo a Eva en comer del fruto prohibido. Sin embargo, Jesús lleno del Espíritu le respondió basado en lo que estaba escrito en la Sagradas Escrituras.

    Este evento es una semejanza de lo que vive el creyente en la actualidad, ya que a través de los placeres del mundo satanás sigue seduciendo a todas las personas a pecar, y de esa manera que pierdan el propósito de la salvación que Dios otorga a todos.

    Asismismo, es una confirmación del conflicto espiritual que vive el creyente a diario, ya que Él es tentado por satanás a diario, y su fe es aprobada por sus acciones, al frente de esos placeres que de forma cotidiana enfrenta, por lo que hay que tomar este ejemplo de victoria que tuvo Jesús frente a satanás.

    “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,

    sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes” (Efesios 6:10-13) 

    Análisis de La Tentación de Jesús

    Esta cita bíblica se muestra a Jesús lleno del Espíritu Santo, quien lo lleva al desierto donde se encuentra con satanás, quien quiere tentarlo para que desobedezca la obra encomendada por Dios, es por ello importante revisar cada uno de los elementos que se presenta en esta cita bíblica, y conocer al detalle lo que ocurrió

    Fue llevado por el Espíritu

    En este evento se muestra como el espíritu que de sentido durante el bautizo de Jesús fue quien lo llevó al desierto, es decir después de ser revestido desde lo alto vino el enfrentamiento con satanás.

     “Y Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días”

    Esto habla que Jesús era obediente a lo que Dios designada para su vida, ya que al revisar los textos hablan como era su perfecta obediencia al Espíritu, ya que en Marcos habla "Y luego el Espíritu le impulsó al desierto" o Mateo "era conducido" haciendo énfasis en moverse por obediencia.

    En todas las citas bíblicas que hablan sobre este evento vivido por Jesús, hacen énfasis en que Él no se opuso ni se resistió a la dirección que le dio el Espíritu Santo, sino que se opuso a sus impulsos humanos, permitiendo que la voluntad del Padre obrara en ese momento que iniciaba su ministerio.

    Se puede entender también que todo esto se refería a un entrenamiento que estaba recibiendo Jesús, pues Él venía de cumplir con 40 días de ayuno donde era ministrado por la presencia de Dios, y que luego fue aprobado con ese enfrentamiento que tuvo con satanás, al que supo vencer.

    Jesús estaba en el Desierto

    La Tentación de Jesús

    Otro punto de análisis es que esta tentación que vive Jesús es en el desierto, un lugar apartado, con precariedad, inhóspito, sin personas, donde no tendría ayuda humana para poder enfrentar a satanás.

    El hecho que este hecho se diera en el desierto habla sobre un lugar que permitiría, fácilmente, ser seducido por la tentación, ya que al estar en un lugar inhóspito sin posibilidades de bienestar humano, lo llevaría a sucumbir al no estar sostenido por Dios.

    En este sentido, Jesús da una lección a todos los creyentes al mostrar lo importante que es mantener una vida íntima en comunión con Dios, que le permitirá vencer los ataques más fuertes que puedan vivir, a pesar de estar cansado o debilitado, recibirá la ayuda que viene del cielo.

    Asimismo, esto sirve para que el creyente permanezca en constante conexión con Dios, ya que Jesús venía de ser bautizado y revestido por el Espíritu Santo, por lo que dirigido por el Espíritu estaba en ayuno por 40 días, y de esa forma pudo en el desierto vencer la tentación presentada por satanás.

    La Tentación de Jesús

    Cuando satanás aparece en el desierto quería que Jesús desobedeciera a Dios incumpliendo sus ordenes, y que viviera en deshonra a Dios, al incumplir lo que está escrito en las Sagradas Escrituras, por lo que Jesús de una forma contundente afirma no deshonrar a Dios.

     

    La Tentación de Jesús

    “Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan”

    Con esta sugerencia que se presenta a Jesús quería que se manifestará la autoridad que tenía Jesús como Hijo de Dios, quien, fácilmente, podría convertir toda las cosas según su conveniencia, satanás buscaba que Jesús deshorara la autoridad de Dios en su vida, por lo que Jesús no se atrevió a faltar la Palabra de Dios.

    “Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios”

    De esta forma, Jesús demuestra que para hacer el Salvador de los hombres, debía estar bajo los mismos términos que todos, sin usar su poder divino para su beneficio, con el fin a su vez de evitar cada una de las limitaciones que tienen los hombres y determinar su total dependencia a la Palabra de Dios, aunque eso le implicara pasar hambre.

    Al verse satanás derrotado con la respuesta dada por Jesús prosiguió en tentarlo, buscando la forma en que Jesús pensara en establecer su reino en este mundo, de una forma diferente a la que se establecería según el plan de Dios.

    “Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy: Si tu postrado me adorares, todos serán tuyos”

    Esta tentación se refería a que el diablo le ofrecía el gobierno de todo los reinos del mundo a cambio de su adoración, buscando reconocer su autoridad en este mundo, sirviéndole a el en vez de a Dios, por lo que Jesús respondió de una forma contundente en contra de semejante propuesta, a través de las Sagradas Escrituras.

    “Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás”

    A través de esta respuesta demuestra el dominio que tenía Jesús de la palabra de Dios, ya que entendía que era por medio de ella que vencería todo lo que se presentara en su camino, pues establecería su reino basado en la Palabra de Dios.

    Ante ello prosiguió satanás en su plan de tentar a Jesús buscando desacreditar la autoridad de Dios en su vida, y de esa forma mostrar su divinidad ante las circunstancia que él le presentaba al frente.

    “Y le llevó a Jerusalén, y puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden. Y en las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra”

    Satanás utilizando su astucia buscaba qué Jesús cometiera algún tipo de imprudencia, sin embargo Jesús lleno de sabiduría sabía que no lo vencería satisfaciendo sus peticiones, sino por medio de la Palabra de Dios por lo que, nuevamente, respondió basado en lo establecido en las Sagradas Escrituras.

    “Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo”

    De este modo, Jesús vence de forma eficaz a satanás, quien huye de Él producto de la sabiduría en responder ante las tentaciones que les presentó, ya que buscaban que actuará de forma autosuficiente, y no dependiera de Dios, pero Él se comportó como un hombre perfecto, que no cedió a ninguna de ellas.

    Para finalizar se puede decir que la tentación de Jesús estaba dirigida en crear un modelo diferente al reino de Dios, ya que empezó en buscar resolver las necesidades materiales que tiene el hombre en lugar de las espirituales, luego buscar la aceptación de las personas, y por último quería que se evitará el sacrificio en la cruz y no adorar a Dios.

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