La Muerte De Juan El Bautista: Causas Y Consecuencias

La Muerte de Juan el Bautista por el momento cuando el profeta que abrió camino para Jesús es asesinado por parte de Herodes, quien lo llevó a la cárcel producto a Herodías que era la ex esposa de su hermano Felipe, a quien él cortejaba, y Juan le había dicho que no era apropiada esa relación.

Este pasaje en la Biblia hace mención de la forma injusta que es llevado de la cárcel hasta la muerte a Juan el Bautista, quien se convirtió en el profeta que abrió camino a la llegada del Mesías, es decir Jesús de Nazaret.

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    Narración de La Muerte de Juan el Bautista

    La Muerte de Juan el Bautista

    En el capítulo 6 de Marcos se hace mención de como Juan el Bautista es apresado por el rey Herodes, quien quería darle un castigo pero luego de una forma cruel y despiadada es llevado a la decapacitación produciendo su muerte.

    De la siguiente forma es narrada esta historia en las Sagradas Escrituras:

    “Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes. Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es un profeta, o alguno de los profetas.

    Al oír esto Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos. Porque el mismo Herodes había enviado y prendido a Juan, y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; pues la había tomado por mujer.

    Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano. Pero Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podía; porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muy perplejo, pero le escuchaba de buena gana.

    Pero venido un día oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los principales de Galilea, entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré.

    Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino. Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista. Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

    Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla. Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan.

    El guarda fue, le decapitó en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre. Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro” (Marcos 6:14-29)

    En este capítulo se observa el triste final que le deparó a Juan el Bautista al ser puesto en prisión, por las razones injustas por parte de Herodes, que en principio el problema era producto de Herodías, quien era la ex esposa de Felipe, su hermano, y dicho acto de inmoralidad despertó la denuncia firme de Juan el Bautista, por lo que le produjo el odio de Herodías.

    Aunque Herodes quería asesinarlo le temía al pueblo quién veía a Juan como un profeta genuino, sin embargo él fue influenciado por la hija de Herodías quien luego de danzar en su cumpleaños le pide la cabeza de Juan como regalo, a la que de una forma triste cumplió el pedimento.

    Causas del encarcelamiento de Juan el Bautista

    La Muerte de Juan el Bautista

    En el pasaje presentado en Marcos 6 habla que la causa del encarcelamiento se debió a que Juan confrontó al rey Herodes basado en lo que está plasmado en las enseñanzas, que prohíben las relaciones íntimas entre parientes cercanos.

    “Y el que tomare la mujer de su hermano, comete inmundicia; la desnudez de su hermano descubrió; sin hijos serán” (Levítico 20:21)

    Por ello Herodes no tomó de la mejor forma ese llamado de corrección que le hizo Juan El Bautista, y su reacción fue encarcelarlo para matarlo, pero no lo hizo para no perder el favor que tenía con el pueblo de Israel.

    “Y aunque Herodes quería matarlo, tenía miedo al pueblo, porque consideraban a Juan como un profeta” (Mateo 14:5) 

    Cómo se dijo, anteriormente, no solo Herodes era el único que deseaba matar a Juan el Bautista sino que su esposa Herodías quería asesinarlo, y aprovechó ese encarcelamiento, para hacer un plan y poner fin a la vida del profeta. Y Herodes luego de haber hecho un juramento con testigos, no le quedó otra que cumplir su promesa.

    “Y aunque el rey se entristeció, a causa de sus juramentos y de sus invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Y trajeron su cabeza en una bandeja y se la dieron a la muchacha, y ella se la llevó a su madre” (Mateo 14:9-11)

    Los causantes de la Muerte de Juan el Bautista

    La Muerte de Juan el Bautista

    En este pasaje bíblico se mencionan varios personajes que se levantaron en contra de Juan el Bautista y su ministerio, llevándolo hasta la muerte por eso es necesario hacer un análisis de cada uno de ellos.

    El Rey Herodes

    El rey Herodes era uno de los hijos menores del conocido Herodes el Grande, siendo uno de los pocos que pudieron sobrevivir porque este patriarca mandó a asesinar a la mayoría de sus hijos por el temor que tenía a que los destronaran, a este Herodes fue conocido como el "Antipas", y era el tetrarca de Galilea y Perea.

    Al revisar el origen de la familia de Herodes esta provenía de Idumea, que venían de Edom, siendo descendientes de Esaú.

    Aunque este grupo se convirtió al judaísmo, no eran personas devotas sino que vivían como paganos, ya que eran personas influyentes y con afines a los romanos, es por ello que les fue dada autoridad como gobernantes en la región.

    El pasaje de la Biblia hace referencia que Herodes oyó la fama de Jesús, y cuando Juan el Bautista se levanta en Israel predicando y preparando al pueblo para la venida del Mesías, eso no le agradó a Herodes, y es por ello que lo silenció encarcelándolo, y quitándole la vida finalmente.

    Herodías

    Herodías era la ex esposa de Felipe, hermano de Herodes, que a su vez era la sobrina de ambos, y era la hija de Aristóbulo, que era el medio hermano de ambos, pues todos ellos eran hijos de Herodes el Grande, pero de mujeres diferentes.

    Esta mujer quería matar a Juan el Bautista porque sentía que el le amenazaba su posición, y para lograrlo hizo un plan donde involucró a su hija Galilea, ya que ella conocía la debilidad de su esposo con las mujeres, por lo que su hija lo sedujo con una danza, y le pidió la cabeza de Juan.

    “entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes ya los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.

    Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista. Entonces ella entró prontamente al rey, y pidió diciendo: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista” (Marcos 6:22-25)

    Consecuencias de la muerte de Juan el Bautista

    La Muerte de Juan el Bautista

    En el texto se relata que cuando la hija de Herodías le pide la cabeza de Juan el Bautista a Herodes “el rey se entristeció”, pero no era precisamente porque le tendría algún afecto a Juan sino porque tendría temor a las consecuencias de ello. Es por ello que sin importar Herodes se quedó con ese cargo de conciencia.

     “Y el rey se entristeció mucho; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla. Y en seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fue traída la cabeza de Juan” (Marcos 6:26-27)

    Quizá en ese momento de lujuria y del alcohol Herodes no tuvo una conciencia clara de lo que hacía, pues se dejó llevar por la lujuria que le despertó ver a Galilea con su baile sensual, y para no quedar mal con el resto de los que habían escuchado su promesa él la cumplió.

    Posterior a la muerte de Juan el Bautista sus discípulos se encargaron de realizar el entierro, e informaron a Jesús de lo que le había acontecido al profeta, que había anunciado la llegada del Mesías.

      “Los discípulos de Juan llegaron y recogieron el cuerpo y lo sepultaron; y fueron y se lo comunicaron a Jesús. Al oír esto, Jesús se retiró de allí en una barca, solo, a un lugar desierto; y cuando las multitudes lo supieron, le siguieron a pie desde las ciudades” (Mateo 14:12-13)

    De este modo, se cumplió el propósito divino de Juan el Bautista al morir, y Jesús al enterarse se entristeció porque no solo era su primo, sino que era el que abrió el camino para preparar su llegada como Mesías, anunciando que su ministerio estaba enrumbado a la salvación de la humanidad.

    De este modo se puede decir que la Muerte de Juan el Bautista demuestra el valor de los siervos de Dios que buscan defender el nombre del Señor y sus preceptos, pues él no dudó en denunciar la inmundicia que estaba cometiendo el rey, y que produjo su muerte. Y a su vez demuestra que el plan eterno se cumple en la vida de todos los que son llamados con propósito santo.

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