Diferencia Entre: “Espíritu, Alma Y Cuerpo”. ( Parte II)

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Dios conformo al hombre de tres componentes. “Espíritu, alma y cuerpo.” Nuestro espíritu tiene una voz a la cual nosotros llamamos conciencia. La conciencia es la voz de nuestro espíritu. Nuestro espíritu no es la conciencia, la conciencia es el órgano que discierne; distingue lo bueno y lo malo. Sin embargo, no lo hace por medio de la influencia del conocimiento almacenado en la mente, sino con un espontáneo juicio directo.El trabajo de la conciencia es independiente y directo, pues no se somete a las opiniones del exterior.La conciencia nos corrige y nos reprende de modo que estemos inquietos cuando no hacemos la voluntad de Dios.“Bendeciré al Señor que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia.”Salmo 16:7…  Nuestra conciencia nos amonesta, nos corrige, nos reprende, nos instruye y nos enseña.

Espíritu, hombre.
Espíritu, alma y cuerpo.

Espíritu, alma y cuerpo.

La intuición es el órgano sensitivo del espíritu humano. Nuestra intuición está capacitada para distinguir lo bueno de lo malo sin ninguna ayuda externa. Cuando decimos:“Hay algo dentro de mí que me dice que no vaya a ese lugar.” “Hay algo dentro de mí que me dice que no confíe en esa persona.” “Hay algo dentro de mí que me dice que no me meta en este negocio.” “Hay algo dentro de mí que me dice que no me están diciendo la verdad.”Es la intuición la que nos da ese sentir interno. La conciencia nos da un mensaje interno y la intuición nos da un sentir interno. Debemos prestar atención a la voz y al sentir de nuestro espíritu.

El creyente conoce las cosas de Dios por la intuición de su espíritu. La mente puede entender, pero no puede conocer. El Espíritu Santo capacita a nuestro espíritu para que conozca y nuestro espíritu instruye a la mente para que entienda.Conocer las cosas por la intuición es lo que la Biblia llama revelación. La revelación tiene lugar en la intuición. Sólo la revelación en el espíritu proporciona un verdadero conocimiento de Dios. Sólo lo que es recibido en el espíritu es conocimiento espiritual, el resto es sólo conocimiento mental.

La comunión: Nos comunicamos con el mundo material a través del cuerpo. Con el mundo espiritual nos comunicamos a través del espíritu. No podemos percibir a Dios con nuestros pensamientos, ni con nuestros sentimientos; sólo podemos percibir a Dios con nuestros espíritus. Los animales NO pueden tener comunión con Dios porque no tienen espíritu, aunque si tienen alma. El hombre natural no está capacitado para conocer a Dios ( 1 Co. 2:14). Nuestra adoración a Dios y las comunicaciones de Dios con nosotros se llevan a cabo directamente en el espíritu.

El alma del hombre: En el alma se encuentra nuestra personalidad, por medio del alma el hombre es consciente de sí mismo. El alma es el punto de encuentro del espíritu y el cuerpo. El alma está ligada al mundo espiritual a través del espíritu y al mundo material a través del cuerpo. En el original de la Biblia hay numerosos casos en los que se usa la palabra “alma” en lugar de “hombre”. Esto se debe a que la sede y la esencia de nuestra personalidad es el alma. “El alma está formada por:  La mente , La voluntad, y  Las emociones”

La mente: (Yo pienso – razono -sé): Nuestra mente expresa lo que pensamos. En la mente se producen nuestros pensamientos y razonamientos. La voluntad: (Yo quiero – deseo – anhelo),  La voluntad expresa lo que queremos.La voluntad del hombre puede ser considerada como su verdadero yo. Cuando declaramos: “Yo quiero” es, en realidad, nuestra voluntad la que quiere. Cuando decimos: “Yo decido” es nuestra voluntad la que decide. Las emociones: (Yo siento), Lo que pensamos, lo que queremos y lo que sentimos afecta nuestro cuerpo. Muchas veces se enfatiza que debemos cuidar lo que pensamos, pero también nuestras emociones son muy importantes, de hecho, lo que sentimos afecta las decisiones que tomamos. Nuestras emociones pueden ser influenciadas por Dios o por el diablo. ¡Cuidado!

espiritu, alama y cuerpo.
Espíritu, alma y cuerpo.

 Espíritu, alma y cuerpo ¡Reconocer las voces! 

La voz de nuestro espíritu y la voz de nuestra alma. No es muy complicado saber diferenciar la voz de nuestro espíritu de la voz de nuestra alma:

-La voz de nuestro espíritu: Está en acuerdo con la Palabra de Dios, Está influenciada por la Palabra y el Espíritu Santo, Produce fe y confianza, Su motivación es el amor, Nos persuade pacientemente, Trae paz, Glorifica a Dios.

La voz de nuestra alma: No está en acuerdo con la Palabra de Dios, Está influenciada por el mundo y el diablo. Produce duda y temor, Su motivación es el egoísmo, Nos fuerza metiéndonos prisa, Trae confusión, Busca su propia gloria.

“Prestemos atención a la voz de nuestro espíritu porque nuestro espíritu sabe más que nuestra alma, prestemos mucha atención a la voz interna de nuestro espíritu, nuestra conciencia.”

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ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO
Espíritu, alma y cuerpo

El cuerpo del hombre.

El cuerpo es llamado: -nuestro “hombre exterior” en II Corintios 4:16. -nuestra “morada terrestre” y “tabernáculo” en II Corintios 5:1. En el cuerpo se encuentran nuestros sentidos físicos: la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Con el cuerpo nos ponemos en contacto con el mundo que nos rodea, el mundo físico.“Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.”Romanos 6:12 y 13. La Biblia nos enseña que debemos presentar nuestros cuerpos a Dios.

 Espíritu, alma y cuerpo; “Cuando nuestro cuerpo muere.”

 Para el apóstol Pablo la muerte no significaba un estado de inconsciencia como algunos enseñan, para él la muerte no era una pérdida, era una ganancia, no era una parada, era un viaje a la Presencia de Dios, él veía la muerte como el tiempo de su esperada partida para estar con su amado Yeshua / Jesús.“Porque para mí el vivir es Cristo – el Mesías, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo- el Mesías, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.”Filipenses 1:21-24.

Jesús cuando muere encomienda su espíritu a Dios.“Y Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, En Tus Manos Encomiendo Mi Espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.” Lucas 23:46

Cuando Jesús resucita a la hija de Jairo ¿Qué sucedió?“Entonces le volvió su espíritu, y se levantó al instante, y Él mandó que le dieran de comer.”Lucas 8:55 La niña vuelve a vivir cuando su espíritu regresa a su cuerpo. El cuerpo estaba muerto sin su espíritu.“… el cuerpo sin el espíritu está muerto…”Santiago 2:26..

Los adventistas, los testigos de Jehová y algunos grupos mesiánicos creen en el “sueño de las almas”, afirman que los muertos están dormidos, sin embargo, esto no es lo que la Biblia nos enseña, el propio Jesús afirmó que el alma es inmortal:“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar. . .”Mateo 10:28.

Cuando la Biblia habla de los que “duermen” no se refiere a los espíritus o las almas de los hombres, se refiere al cuerpo físico de los hombres.“Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. “Daniel 12:2 En el versículo que vamos a ver a continuación podemos leer que ya sea que estemos despiertos (vivos) o dormidos (muertos) ¡vivimos para el Señor!“. . . ya sea que estemos despiertos o dormidos, vivamos juntamente con El.” (1 Tesalonicenses 5:10).

La versión La Biblia al Día ha traducido este versículo de esta forma: “Él murió por nosotros para que, en la vida o en la muerte, vivamos con él.” Debemos recordar que Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos:“Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.” Lucas 20:38..

El entrego su cuerpo, para que el alma viviera.
Espíritu, alma y cuerpo

Una casa dividida “Y si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no podrá permanecer.”Marcos 3:25“… una casa dividida contra sí misma, se derrumba.” Lucas 11:17.  En II Corintios 5:1 el cuerpo es llamado “casa, por tanto el cuerpo es la morada donde habitan el espíritu y el alma. Teniendo en cuenta esto, podemos afirmar que si mi espíritu y mi alma están divididos no podré permanecer y me derrumbaré.

Nuestro espíritu y nuestra alma deben estar de acuerdo si queremos caminar por un mismo camino.“¿Andan dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo?” Amós 3:3.. En Santiago 1:8 podemos leer que “el hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos.”. El hombre de doble ánimo es el que tiene su casa dividida. Por un lado su espíritu quiere someterse a Dios y actuar en fe, pero por otro, su alma está llena de incredulidad y de temor. En la Biblia encontramos la solución cuando nuestra casa está dividida: -Negarnos a nosotros mismos.

Negarse a sí mismo significa no permitir que nuestra alma se salga con la suya teniendo emociones incorrectas, pensamientos incorrectos y tomando decisiones incorrectas. Nos negamos a nosotros mismos cuando no hacemos lo que nuestros propios pensamientos y sentimientos nos sugieren. El cristiano carnal es el que permite que su alma (pensamientos, emociones, voluntad) controle su vida. El cristiano espiritual es el que es dirigido por el Espíritu Santo. Nosotros debemos ser espirituales, debemos orar en el Espíritu, adorar en el Espíritu, andar en el Espíritu y vivir en el Espíritu.

orden: espiritu, alma y cuerpo.
Espíritu, alma y cuerpo. Orden perfecto de Dios.

Espíritu, alma y cuerpo – ¡En el orden de Dios!

¿Quien debe llevar el control? Jesucristo no permitió que su alma controlase su vida, por eso dijo en Lucas 22:42:“No se haga mi voluntad sino la tuya.”  “Cuando decimos que no se haga nuestra voluntad nos estamos negando a notros mismos.”

Hay un versículo muy interesante en el Salmo 131:2, veamos: “En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado de su madre; como un niño destetado está mi alma.” David acallaba su alma… como un niño destetado estaba el alma de David… ¿Por qué? Porque no le daba el alimento que solía tomar: las críticas, los juicios, las excusas, las acusaciones, los malos pensamientos…  No debemos permitir que nuestra alma se salga con la suya.

Debemos tomar nuestra cruz cada día, la cruz es un símbolo de muerte, nuestro viejo hombre (alma no-renovada) debe morir, Pablo dijo:“Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero.” 1 Corintios 15:31…

Pablo tomaba su cruz cada día, como el Señor nos enseñó, él moría cada día. Pablo también afirmó: “Con Cristo , el Mesías estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo – el Mesías en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”Gálatas 2:20… Pablo había tomado su cruz, había sido crucificado con Jesucristo y ahora la vida de Jesús se manifestaba en él. Entonces Jesús vivía en él.. en las escrituras encontramos: En Juan 12:24,“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”..La Biblia dice en Jueces 16:30, acerca de Sansón que “los filisteos que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida.” Cuando tomamos nuestra cruz, cuando morimos a nosotros mismos, cuando permitimos que Jesús viva en nosotros veremos mucho más fruto que el fruto que vemos cuando estamos vivos.

destruyendo fortalezas.
Espíritu, alma y cuerpo – Destruyendo fortalezas.

Espíritu, alma y cuerpo – Destruyendo fortalezas.

Si no llevamos a la cautividad nuestros pensamientos, esos pensamientos, a la larga, nos llevarán a nosotros cautivos y producirán fortalezas en nuestras vidas. Una fortaleza es una forma de pensar, sentir y actuar erróneas aprendidas y asimiladas a lo largo de toda nuestra vida. Nuestras acciones surgen de lo que pensamos, imaginamos y sentimos. Podemos afirmar que las fortalezas se establecen de la siguiente manera:-Viene un pensamiento.-El pensamiento produce imágenes.-Ese pensamiento con las imágenes producen una serie de argumentos. -El pensamiento, las imágenes y los argumentos producen sentimientos. -El pensamiento, las imágenes, los argumentos y los sentimientos afectan nuestra forma de ser y de comportarnos. Recuerda lo que dice Proverbios 23:7…“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.” Este versículo nos muestra que somos lo que pensamos. Por eso el diablo quiere poner pensamientos dentro de nosotros, él sabe el poder y la influencia que hay detrás de un pequeño pensamiento.

Recuerda esto: Todo logro empieza con un pensamiento, pero también todo pecado empieza con un pensamiento. Debemos cerrar la puerta a todo pensamiento en contra de Dios y de su Palabra. Por eso es muy importante que juzguemos nuestros pensamientos y que sepamos de donde vienen. En 1 Corintios 2:15 podemos leer: “En cambio el espiritual juzga todas las cosas… ”Debemos juzgar nuestros pensamientos… ¿Cómo?…Haciéndonos algunas preguntas: ¿Este pensamiento trae confusión a mi vida? ¿Confirma lo que Dios me ha hablado? ¿Contradice la Palabra de Dios?¿Me da paz? ¿Me hace sentir temor?

Muchas personas han caído por no juzgar y por no llevar cautivos sus pensamientos. Muchas personas se han perdido / extraviado por albergar en su corazón pensamientos que provenían del mismo infierno. Debemos llevar a la cautividad estos pensamientos, debemos meterlos en una prisión, debemos cerrarles la puerta, no debemos permitir que estén en nuestra mente. Si prestamos atención a estos pensamientos y los llevamos a cabo producirán fortalezas en nuestras vidas que nos robarán las bendiciones de Dios. Por eso, debemos usar la Palabra de Dios que es la espada del Espíritu para destruir esas fortalezas. Jeremías 23:29 dice: “¿No es mi Palabra como fuego, dice el Señor, y como martillo que quebranta la piedra?” 

La Palabra de Dios quebranta la piedra de nuestras fortalezas. Nuestro pensamiento debe estar en Dios y en su Palabra, por eso dice la Biblia: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” Isaías 26:3, pensar en el Señor trae paz, trae gozo, trae bendición, trae vida…

El apóstol Pablo dijo: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es… verdadero …todo lo honesto… todo lo justo… todo lo puro … todo lo amable… todo lo que es de buen nombre… si hay virtud alguna … si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8 -Renovando nuestra mente. El apóstol Pablo nos dijo que la renovación de nuestro entendimiento produciría en nosotros una transformación. “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12:2, La renovación de nuestro entendimiento produce una transformación en nuestras vidas.

espiritu, alma y cuerpo.
Espíritu, alma y cuerpo  – Enfermedades Sicosomaticas.

Dicen que el 90% de las enfermedades son sicosomáticas, es decir son producidas por nuestra mente (pensamientos). Nuestros pensamientos también afectan nuestro sistema inmunológico. Una persona negativa (con pensamientos negativos) es más vulnerable a la hora de enfermarse. Cuando el apóstol Pablo nos dice: “Transformaos”, la palabra en griego “metamorfó” y de este término griego surge la palabra “Metamorfosis”. Esta misma palabra es usada en otro versículo, veamos: “Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos.” Marcos 9:2, En esta Metamorfosis la apariencia de Jesús cambió, ahora bien, si usamos esta traducción con el versículo que encontramos en el libro de Romanos tendríamos lo siguiente: “Transfigurados por medio de la renovación de vuestra mente” Romanos 12:2…

¿Cómo podemos experimentar esta metamorfosis?

Por medio de la lectura, la meditación, la memorización y la contemplación de la Palabra de Dios. “Transfiguraos por medio de la renovación de vuestra mente ”Romanos 12:2,  Por el Espíritu Santo obrando en nosotros cuando oramos.” Espíritu, alma y cuerpo”, configurar su orden, para que cada componente cumpla su función correctamente es lo que nos llevara a cumplir eficazmente   el propósito por el cual fuimos creados.. Nutrete de la palabra, busca hacer lo que es del espíritu, aliméntalo,  con la santa sena de nuestro señor Jesús. Así como el cuerpo es alimentado, el espíritu necesita ser completamente alimentado, para que tome su estado y sea quien dirija el alma y cuerpo…

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Jennifer Bolívar
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