Esfuérzate Y Sé Valiente… El Requisito Principal De La Conquista

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Como cristianos no es raro que a menudo nos preguntemos. ¿Cuál es la clave para vivir una vida en bendición y victoria, más allá de haber aceptado a Jesús?… Y la verdad es que hay muchas que debemos cambiar; si es que en verdad aspiramos la vida en abundancia que Jesús conquistó y que la Biblia promete y narra en Juan 10:10… “Esfuérzate y sé valiente” fue la instrucción y mandato principal que Dios dio a Josué en la antigüedad… Y qué haríamos bien en meditar para conocer sus implicaciones e impacto en profundidad.

Narra la Biblia en el libro de Josué, que Moisés ya había muerto. Había guiado y dirigido al pueblo de Israel cuarenta años en un duro peregrinaje en el desierto; Y ahora Josué era su sucesor, un hombre considerablemente más joven; aunque también bastante experimentado en asuntos de liderazgo por haber servido diligentemente a Moisés durante tantos años.

Muchos que habían salido de Egipto habían muerto en aquel recorrido; ya que no pocas veces el pueblo se había sublevado y obstinado durante aquel camino. Habian murmurado de Dios y de Moisés muchas veces y con ello gran parte de ellos habían sellado su destino… Los que ahora quedaban dispuestos a la conquista eran la descendencia de aquellos que murieron producto de su obstinación y rebelión conforme Dios lo había determinado por su mal corazón… véase  Números 14:28-35.

esfuérzate y sé valiente

Ahora Josué está a punto de cruzar el Jordán en dirección a la tierra prometida. Se encuentra esperando instrucciones de Dios respecto a lo que él habría de hacer para entrar en aquel lugar… seguramente con la misma mezcla de incertidumbre y expectativa que con frecuencia se apodera de nosotros cuando nos encontramos ante un verdadero reto de Fe… algo que sabemos que en nuestra fuerza natural no lograremos resolver.

Es entonces cuando viene el mandato de Dios tan esencial y firme; 2 condiciones indispensables que Josué debería cumplir durante toda su vida para concretar la conquista de la tierra prometida… Esfuérzate y sé valiente dice Dios.

Esfuérzate y sé valiente y verás la mano de Dios…

Parte de lo que Dios instruye a Josué directamente según las sagradas escrituras dice textualmente de la manera siguiente:

“Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.  Josué 1:6-9

Quizás, una de las enseñanzas principales que de seguro nos deja el libro de Josué; es la necesidad de un verdadero esfuerzo cuando luchamos por alcanzar aquello que Dios ha prometido. , las bendiciones tienen un costo, aunque Dios sea todopoderoso hay una parte del plan que depende de nosotros.

Josué era talentoso y experimentado, y además era el elegido de Dios para la tarea de conquistar la tierra prometida, sin embargo todas esas realidades no harían que las cosas fuesen más fáciles para él ni para el pueblo que ahora le seguía… La conquista de lo que Dios había prometido dependía en gran medida de un grande y constante esfuerzo y de mucha valentía.

Dios siempre hace su parte…

Respecto al trato de Dios con la humanidad, mirar hacia lo ocurrido en la antigüedad suele ser de gran utilidad, Dios respalda siempre su palabra; su esencia y carácter nunca cambia. El libro de Josué es el libro de la conquista, un libro que nos relata cómo Dios hizo milagros y prodigios prominentes a través del pueblo de Israel bajo el liderazgo de Josué; pero que también nos muestra un Josué decidido a pelear de la mano de su Dios y a obtener su bendición prometida, la conquista de tierra de Canaán.

Analicemos dos situaciones que narra el libro, que nos sirven de ejemplo de valentía y esfuerzo por parte de Josué y el pueblo.

Esfuerzo y valentía al cruzar el Jordán.

En el capítulo 3 y 4 de Josué vemos como el indescriptible poder del Dios verdadero detiene el fortísimo y desbordado cauce río Jordán para que el pueblo cruzase en seco. “Pero” esto no ocurrió sin que antes los sacerdotes de Dios llevando el arca del pacto en sus hombros “hiciesen su parte” y se dispusieron a cruzar el río en un decidido y valiente acto de fe bajo las ordenes de Dios y de Josué…

Ellos tuvieron que dar un paso hacia las aguas cuando éstas aún no se detenían… Tuvieron que obedecer a Dios cuando representaba un riesgo inminente para sus vidas, esto constituía el acto que demostraba su confianza y fe absoluta en el Dios todopoderoso; (Josué 3:13-18) ante tal acontecimiento la parte de Dios fue hacer el milagro prometido y detener las aguas del Jordán…

El pueblo también tuvo que esforzarse y prepararse para cruzar el Jordán, tuvo que ser valiente para no detenerse ni retroceder ante las aguas detenidas de aquel impetuoso río mientras los sacerdotes permanecían allí, de pie en la mitad del río.

Esfuerzo y valentía al tomar Jericó.

La Biblia también nos señala cómo Dios hizo prodigios en la milagrosa toma de Jericó (Josué capítulo 6). Jericó era una ciudad fortificada, que según lo registra Josué 6:1 “estaba cerrada, bien cerrada a causa de los hijos de Israel”. Ciudad cuyos enormes muros parecían imposibles de traspasar; ante los cuales todo lo que los israelitas pudiesen hacer para derribarlos en lo natural seguramente resultaría inútil; sin embargo no sería así si utilizaban una estrategia dada por Dios.

En resumen Bajo la dirección de Dios y de Josué el pueblo realizó una marcha durante una semana alrededor de aquella ciudad cuidando de hacer todas las cosas conforme le había ordenado Dios, ¿y cuál fue el resultado? El imponente muro cayó tal y como lo predijo Dios, y luego de eso tuvieron que subir a con valentía (Josué 6:5) a la conquista de aquella ciudad.

¿Dios podía haber matado a todos los habitantes de Jericó antes que cayesen los muros de la ciudad? Si… Dios ademas también podía tumbar los muros sin necesidad de que estos fuesen rodeados durante siete días; sin embargo no fue así… Se requirió un acto de obediencia para ver el milagro que Dios quería hacer, el esfuerzo de marchar al rededor de la ciudad era determinante y el acto de valentía para subir a pelear cuando cayeron los muros era indispensable para la conquistar.

Nosotros debemos hacer nuestra parte…

Dios siempre hace su parte en lo que respecta a bendecirnos con grandes conquistas; pero debemos entender que al igual que en el caso de Josué nosotros debemos hacer la nuestra… No se trata solo de de orar y esperar, hay que ser valiente y esforzarse, salir y conquistar. Hay que dejar a un lado los esfuerzos descorazonados; para dar lugar a una verdadera pasión por aquello que Dios nos pone en frente; por aquello que debemos conquistar.

Dios es todopoderoso para hacer las cosas sin nosotros. el puede como la Biblia en ocasiones lo registra y señala; pelear una guerra Él solo, y destruir todo un ejército sin ningún tipo de intervención humana. (2 Reyes 19:35, Isaías 37:36, 2 Crónicas 20:17-24).

Sin embargo, el quiere hacernos partícipes de su obra. Él “predestino buenas obras” para que nosotros anduviéramos en ellas (Efesios 2:10); el desea y quiere que las ejecutemos. Es inevitable el esfuerzo, es indispensable la valentía; si queremos llegar a conquistar todo aquello que Dios tiene para nuestras vidas, esos son dos de los principales ingredientes.

Ten la seguridad de que Dios hará su parte. Solo esfuérzate y sé muy valiente para servirle y honrarle y verás la mano de Dios honrarte…

No dejes de leer también: Verdades Fundamentales Que Afirma Y Enseña Juan 3:16…

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