Escuchar La Palabra De Dios: Importancia, Características Y Bendiciones

Escuchar la Palabra de Dios permite que las personas puedan ser instruidos, enseñados, redargüidos, por la enseñanza que Dios desea que sus hijos cumplan, es por medio de ella que se podrá traer libertad a las almas de las personas.

De modo que por medio de la palabra de Dios se puede llevar a las personas al camino correcto, pues solo es por ella que las almas podrán conocer la verdad, de esa forma podrán ser libres de costumbres, tradiciones de índole humano y caminar bajo los preceptos establecidos por Dios

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    Importancia de Escuchar La Palabra de Dios

    Escuchar la Palabra de Dios

    La palabra de Dios enseña a las personas cada uno de los preceptos que Dios quiere que cumplan en su vida, ya que a través de las Sagradas Escrituras se convierten en un manual de vida para poder salir airosos ante cualquier circunstancia que se puedan presentar.

    “Toda la Escritura Es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2da. Timoteo 3:16-17)

    Con este pasaje buscan mostrar las características que tiene este libro de gran valor para todos los creyentes, ya que está inspirado en Dios, quien busca instruir a todos sus hijos y poder tener una vida llena de bendiciones, es por ello que existe una variedad de versículos que Él pide escuchar su palabra.

    • “Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; inclinen ustedes su oído a las palabras de mi boca” (Salmos 78:1)
    • “El hijo sabio acepta la disciplina de su padre, pero el insolente no escucha la reprensión” (Proverbios 13:1)
    • “Aquel cuyo oído escucha las reprensiones de la vida morará entre los sabios” (Proverbios 15:31)
    • “El que tiene en poco la disciplina se desprecia a sí mismo, pero el que escucha las reprensiones adquiere entendimiento” (Proverbios 15:32)
    • “Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días” (Proverbios 19:20)
    • “Acérquense, naciones, para oír, y escuchen, pueblos. Oiga la tierra y cuanto hay en ella, el mundo y todo lo que de él brota” (Isaías 34:1)
    • “Escuchen y presten atención, no sean altaneros, porque el Señor ha hablado” (Jeremías 13:15)
    • “Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca” (Mateo 7:24)
    • “Dichosos más bien -contestó Jesús- los que oyen la palabra de Dios y la obedecen” (Lucas 11:28)
    • “¿Por qué no entienden lo que digo? Porque no pueden oír mi palabra” (Juan 8:43)

    La importancia de escuchar la palabra de Dios es evidente ya que Él desea que cada uno de las personas puedan considerar su enseñanza, dándole utilidad en su vida práctica permitiendo a su vez conocer el plan divino que Dios tiene para cada uno de sus hijos, y ver cumplida sus promesas.

    Del mismo modo, al escudriñar las Sagradas Escrituras y permitir cada día el aprendizaje de la palabra de Dios, escuchándola y poniéndola en obra, y poder tener una vida en bendición honrando al Padre Celestial en cada momento, ya que su palabra permanece para siempre.

    “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán” (Mateo 24:35)

    Es por ello que la palabra de Dios es más grande que sobre todas las cosas, Pues por medio de ella se expresa la voluntad de Dios qué es engrandecido delante del hombre quien dispone cada cosa que debe ser tomado en cuenta por cada uno de los creyentes en Él.

    Características de la Palabra de Dios

    Escuchar la Palabra de Dios

    Siendo la Palabra de Dios tan importante para todas las personas, y se hace alusión en varias citas bíblicas refiriendo la importancia de poder escuchar y escudriñar las Sagradas Escrituras, que lo llevarán a una vida de bendición.

    Es por ello que a continuación se presentarán las características y virtudes que hace tan importante escuchar la Palabra de Dios.

    Escuchar la Palabra de Dios alimenta la Vida

    La palabra de Dios permite alimentar la vida de las personas ya que ella tiene una sustancia que viene del cielo produciendo la llenura espiritual de aquel que se sumerge en ella.

    “Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4)

    Es por medio de ella que pueden una persona tener una vida llena de abundancia, permitiendo recibir la transformación que de forma paulatina se va dando solo por medio de ella.

    “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1ra. Pedro 2:2)

    En este sentido una persona que no tenga la palabra de Dios no podrá recibir ese alimento espiritual, que lo ayudará a crecer, madurar y caminar a ese propósito divino por el cual Dios lo trajo a la Tierra.

    La Palabra de Dios es Pura

    La palabra de Dios tiene como característica primaria es que es pura, en ella no hay variedad de maldad, ni de inmundicia o es inconclusa, o lleva al error, sino que permanece limpia destinada a purificar el alma.

    “Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces” (Salmos 12:6)

    Es por ello que al escuchar la palabra de Dios y cumplir cada una de sus enseñanzas tendrá una vida donde los errores serán mínimos, ya que el Espíritu Santo de Dios le recordará estos versículos que lo llevarán a una vida correcta, basada en las directrices de la Biblia.

    La Palabra de Dios es la Verdad

    La palabra de Dios es la verdad con la que la persona podrá tener esa libertad de su alma, ya que ella mostrará lo que es correcto delante de los ojos de Dios, permitiendo ser un verdadero discípulo de Dios.

    “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8: 31-32)

    De ese modo, el mismo Jesús antes del sacrificio en la cruz elevó una oración al Padre Celestial, pidiendo que sus discípulos fuesen santificados en la verdad de su palabra, que le traería la absoluta revelación del reino de los cielos, y ser fortalecidos en la verdad.

    “Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada” (1ra. Pedro 1:23,25)

    La Palabra de Dios trae Alegría

    Cuando una persona lee y escucha la palabra de Dios podrá recibir el gozo que produce saber y conocer cada una de las promesas que el Padre Celestial ha dispuesto a cada uno de los que creen en su palabra.

    “Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza” (Salmos 119:14)

    Al conocer cada una de esas promesas eternas que están en las Sagradas Escrituras podrá caminar con convicción en que Dios obrará a su favor, a pesar de las circunstancias adversas, ya que la Biblia muestra diversas historias donde Dios sostuvo a sus hijos.

    Bendiciones al Escuchar La Palabra de Dios

    Escuchar la Palabra de Dios

    Cuando una persona dispone escuchar la palabra de Dios empieza a ser formada a la imagen del Padre Celestial, ya que de ella podrá darles las bases fundamentales para sostenerse su vida diaria.

    Y de esta forma permitir que el Espíritu Santo le revele cada una de las cosas que vienen del trono celestial, haciendo que la persona sea mirada con buenos ojos por el padre celestial, y de esa forma caminar de forma firme al propósito divino.

    Es por ello, tan importante la palabra de Dios en la vida de cualquier persona, pues de ella se podrá obtener varias consecuencias favorables para su vida, y son las siguientes:

    Ser Firmes ante las Circunstancias

    Cuando una persona permanece en la lectura y escucha la palabra de Dios, convirtiéndose en parte esencial de su vida podrá permanecer firme ante las asechanzas que pueda tener a su alrededor, pues podrá actuar de la forma correcta según lo aprendido por este libro sagrado.

    “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” (Salmos 1:1-3)

    Al poder ser instruido por la palabra de Dios y tener su mente enfocada en lo que verdaderamente le gusta a Dios, podrá proveer una vida llena de prosperidad y a su vez nada podrá quebrantar su relación con Dios.

    Eso quiere decir que basado en cada una de las acciones que una persona haga dirigida por lo que la palabra de Dios podrá ser bendecido, y a su vez se multiplicará esa semilla con la que actúa, siendo rodeado de esa prosperidad y bonanza, que Dios ha prometido a los que creen en su palabra.

    Ser Prósperos en su Vida

    Al permanecer en el estudio y cumplimiento de la palabra de Dios, trae consigo las bendiciones espirituales y físicas que son prometidas para todos aquellos que obedecen el mandato dado por el PadreCelestial.

    “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

    Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué 1:7-8)

    Esta cita bíblica del Libro de Josué es la evidencia de lo que el Padre Celestial demanda de sus hijos, de no separarse del Libro de la ley, sino que de día y de noche meditar en el, para poder ser instruidos en la sana doctrina.

    Para culminar se puede decir que escuchar la palabra de Dios permitirá tener una mejor relación con Dios, y se convertirá en un deleite como lo decía el rey David que entendió que gracias a la palabra de Dios él pudo seguir adelante, en medio de las circunstancias difíciles.

    “Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido” (Salmos 119:92)

    Es por ello que invitamos a todas las personas que puedan tomar la palabra de Dios para escuchar, meditarla y sobretodo atesorarla en su corazón, para que su vida pueda trascender de la muerte a la vida, y ser transformado a la bendición, prosperidad, bonanza, sanidad y amor que Dios quiere entregarles a todos sus hijos.

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