El Bautismo De Jesús: Explicación Paso A Paso

El Bautismo de Jesús es uno de los momentos más importantes que narra la Biblia, pues fue cuando Jesús en obediencia a Dios se acerca Juan y le pide ser bautizado, y desde ese momento inicia la activación de su ministerio en la tierra.

Dicho evento es de gran valor para todos los creyentes, y en la Biblia es narrado en los cuatro evangelios desde sus puntos de vistas, pero que muestran a un Jesús lleno de humildad, cumpliendo el mandato dado por Dios a Juan de ser bautizados.

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    El Bautismo de Jesús

    El Bautismo de Jesús

    El bautismo de Jesús es uno de los acontecimientos más importantes mostrado en la Biblia y trajo con ello la manifestación del poder de Dios al bajar las aguas y recibir ese poder del Espíritu Santo.

    A continuación veamos que sucedió en ese momento

    “Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.

    Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:13-17)

    Es importante hacer un análisis de ese momento, ya que se estaba esperando un Mesías o un hijo de Dios con un porte imponente, quizás un hombre que llamaría la atención de forma inmediata, por su apariencia. Sin embargo Jesús no se presenta como un Mesías poderoso o triunfante o con una fuerza descomunal.

    Jesús llega para cumplir el bautismo como una persona humilde, y que en obediencia a la voluntad de Dios como siervo cumple un mandato dado por Dios a otro hombre llamado Juan, quien era el que estaba preparando el camino para la llegada de ese Mesías esperado, que era el mismo Jesús.

    Hay que notar la humildad que tenía Jesús al dirigirse donde estaba Juan, "Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán", es decir que Jesús no pidió que Juan se dirigiera a donde él estaba para ser bautizado por ejemplo en el mar de Galilea sino que Él se movió a donde estaba Juan, para cumplir la orden de Dios cumpliéndose la palabra que el Rey de gloria vendría para servir a otros.

    “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45)

    Otro punto que se debe analizar es que Galilea era un lugar muy cerca de los gentiles, por lo tanto todos los judíos lo menospreciaban, de modo que a Jesús lo veían con desprecio por venir de ese lugar, tanto que durante un encuentro en el Sanedrín trataron de humillar a Jesús por venir de ese lugar.

    “Respondieron y le dijeron: ¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha levantado profeta” (Juan 7:52)

    Con esto Dios muestra su inmenso poder, que viene a tomar lo que ha sido menospreciado por el mundo, para demostrar que es a través de lo que todos despreciaron y echaron a un lado que Él va a manifestar su gloria y poder.

    “Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;

    sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia” (1ra. Corintios 1:25-29)

    De este modo, Jesús se colocó del mismo modo que los pecadores que eran bautizados por Juan, y aún el libre de pecados se puso en medio de aquel lugar, para recibir de parte de Juan ese bautizo que era necesario recibir para cumplir su propósito divino.

    Jesús recibe el Bautismo hecho por Juan

    El Bautismo de Jesús

    El bautismo que hacía Juan era un bautismo de arrepentimiento de pecados, y estaba destinado, únicamente, para que los pecadores que deseaban tener un cambio en su vida.

    Entonces algunos se preguntarán ¿Por qué Jesús cumplió ese bautismo? si él no tenía pecados, es por ello que el mismo Juan se opuso en un principio en realizar el bautizo de Jesús, pues no se sentía digno ante Él.

    “Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó” (Mateo 3:14-15)

    Es interesante ver como Jesús no se dirigió a los líderes religiosos en el templo, sino que fue hasta Juan el Bautista para confirmar que él era el profeta enviado por Dios, para abrir el camino que traería al verdadero Mesías.

    Del mismo modo Jesús cumple este bautismo junto con el pueblo pecador fue para el tener esa identidad con ellos, de la misma forma que Moisés lo hizo cuando abandonó su lugar del reinado, se colocó en el lugar del pueblo que estaba en esclavitud para traer la libertad que Dios tanto deseaba.

    En este sentido, Jesús dejó de forma temporal ese trono para llegar a la tierra y salvar a todos los pecadores. Y poder mostrar su identificación con cada uno de los pecadores, convirtiéndose luego en esa ofrenda de amor, por el pecado de la humanidad.

    Es por ello, que Jesús siendo un hombre santo e inocente se presentó como ese representante de cada uno de los pecadores, de la misma forma que lo anunció el profeta Isaías, que vendría un hombre a traer esa liberación a la humanidad y al recibir el bautismo Jesús iniciaría ese camino del Mesías Redentor.

    “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

    Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

    Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

    9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca” (Isaías 53:3-9)

    Lo que sucedió en el Bautismo de Jesús

    El Bautismo de Jesús

    Cuando sucedió el bautismo de Jesús fue un acto sobrenatural, ya que los cielos fueron abiertos y el Espíritu Santo descendió sobre Él, eso implicaba que era el sello del inicio de su ministerio en la tierra.

    “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él” (Mateo 3:16)

    Este momento fue la ocasión donde el Espíritu Santo ungió a Jesús para lo que le tocaría realizar, tiene una simbología a ese aceite que era derramado en los reyes cuando eran ungidos para poder ejercer su labor encomendada, se puede decir entonces que el mismo Espíritu de Dios ungió a Jesús y lo preparó para ser el Mesías prometido en la tierra.

    “Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan: cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:37-38)

    Los Cielos se abrieron en el Bautismo de Jesús

    Otro momentos sobrenatural que sucede durante el bautismo de Jesús, cumpliéndose lo que el profeta Isaías pedía a Dios que abriese los cielos en señal de su perdón.

    “!!Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes”(Isaías 64:1)

    Eso se refiere a que los cielos cerrados implicaba la señal de la ira de Dios contra el pueblo pecador, y en este bautismo de Jesús se estaba obteniendo ese perdón a la humanidad pecadora, que se había alejado del.Dios verdadero, quien deseaba tenerlo de regreso a su regazo.

    Del mismo modo, en el tiempo pasado el Jordán fue abierto para que el pueblo que fue liberado de la esclavitud de Egipto pudiese entrar a la tierra prometida, pero en este momento Jesús recibía el bautismo y los cielos eran abiertos en vez de las aguas, mostrando que por medio de Él vendría la verdadera tierra prometida del pueblo escogido por Dios.

    Asimismo, esos cielos fueron abiertos para poder recibir al verdadero Mesías e hijo de Dios, quien descendió para salvar a toda la humanidad del pecado que lo agobiaba, y de esa manera conseguir esa conexión entre el cielo y los hombres, que solo se puede conseguir a través de Jesús.

    “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6)

    Desciende el Espíritu Santo como Paloma durante el Bautismo de Jesús

    El Bautismo de Jesús

    Otro evento importante es que el Espíritu Santo es representado como una paloma mostrando esa mansedumbre, pureza, bondad, serenidad, de este animal que viene a identificar al Espíritu Santo de Dios.

    Eso quiere decir que el Espíritu Santo se representa como una paloma, que viene descendiendo del cielo y que en el momento de la creación se movía sobre la faz de las aguas como lo dice Génesis 1:2

    “La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas” (Génesis 1:2)

    Pero en este momento se presenta el Espíritu Santo para dar un nuevo inicio a la humanidad, que estaba llena de un caos producto del pecado, y es por ello que se posa en un hombre como Jesús, para dar a entender que tendría un cambio producto de lo que haría Jesús en la tierra.

    El Padre habla durante el Bautismo de Jesús

    Otro momento que diferenció el bautismo de Jesús a otros fue que luego de abrirse los cielos, y descender el Espíritu Santo en forma de paloma, se escuchó la voz del Padre anunciando que Jesús era su hijo, y que lo amaba por lo que estaba haciendo.

    “Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:17)

    De este modo, Jesús se presentó junto con todos los pecadores para recibir el bautismo que Juan realizaba por orden de Dios, y al realizarlo vino a mostrar que aquel que realizaba y obedecía el mandato dado a través del profeta el mismo Dios estaba agradado de ello, por su obediencia y arrepentimiento de sus malos caminos.

    Asimismo, cuando Dios habla desde el cielo afirmando que Jesús era su hijo y tenía complacencia en Él por su obediencia, hay un mensaje para toda la humanidad y es que cuando obedecen un mandato dado por Dios, ellos recibirán esas mismas palabras tendrá complacencia de sus hijos obedientes.

    De ese modo, estas palabras que Dios dirige a Jesús es la muestra de su amor para con Él y para toda la humanidad, ya que por medio de esa obediencia de Jesús vendría la redención y liberación del pueblo que estaba perdido en el pecado.

    Para finalizar se puede decir que el Bautismo de Jesús fue un momento donde Jesús se comprometió no solo con Dios sino con toda la humanidad, para cumplir el mandato del Padre Celestial, y de esa forma iniciar un ministerio que aún después de su ascensión en el cielo permanece, y es el de llevar el evangelio de salvación eterna.

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